
Honduras - Los naufragios de las Islas de la Bahía
Los naufragios son portales al pasado y ofrecen una ventana única a un mundo submarino distinto. Algunos barcos, como el Aguila, fueron hundidos a propósito para crear arrecifes artificiales, y aviones como el DC3, que se accidentó en el aeropuerto de Roatán el 18 de marzo de 1990, se hundieron deliberadamente después del percance. Otros, como el Josie J, fueron víctimas del mal tiempo o de errores humanos. Todos ellos son una parte importante de la historia del mundo submarino, y buceando en las Islas de la Bahía puedes verlos de primera mano, junto con el entorno único que crean los arrecifes artificiales.
La lista de naufragios de las Islas de la Bahía es larga y con una gran variedad de tamaños y profundidades: desde el Halliburton, hundido a propósito en la bahía de Utila en 1998, hasta el Jado Trader, hundido en 1987 en aguas de Guanaja. Las Islas de la Bahía de Honduras llevan mucho tiempo reconocidas por su espectacular buceo en pecios. Uno de los naufragios más bonitos y mejor conservados de las islas está en Roatán: el Prince Albert, un petrolero de 140 pies hundido de forma intencional en 1985. Originalmente era propiedad de nicaragüenses y se usó para transportar refugiados de la guerra de Nicaragua hasta Roatán, donde acabó despojado de todo lo que tenía valor y abandonado, parcialmente sumergido. Hoy descansa erguido a 65 pies de profundidad y está en un estado notablemente bueno. Con muchos años de algas y coral blando cubriendo su enorme casco, numerosas especies de peces han hecho su hogar en los canales y huecos cavernosos del petrolero.
Estos naufragios son hogar de una gran vida marina y están demostrando ser arrecifes artificiales excepcionales. Un pecio sirve de hábitat para muchas especies, en particular para la fauna de peces. La vida marina se siente atraída sobre todo porque los animales encuentran refugio en los rincones y las grietas, y comida sobre las superficies de la estructura y a su alrededor. Esa abundancia de vida marina, su historia aeronáutica y marítima, y las muchas piezas y maquinarias que normalmente no se pueden observar de cerca en un avión en servicio o en un barco a flote, hacen que estas estructuras resulten muy atractivas para los buceadores. Además, los naufragios suelen tener una historia emocionante o trágica, y plantean un reto distinto al buceador.
Y no olvides el pasado pirata y los conflictos coloniales de la isla: la posibilidad de que haya naufragios mucho más antiguos resulta fascinante tanto para los arqueólogos marinos como para los cazadores de tesoros.


