Para quienes buscan algo distinto, Spooky Channel es un lugar fascinante que une la laguna con el arrecife exterior de Roatán. Lo que en la última glaciación fue una cascada al aire libre es hoy un precioso cañón submarino.
El recorrido empieza en los bajos de la laguna turbia de Sandy Bay y sigue serpenteando hasta su profundidad máxima de 29 metros, con tramos que llegan a abrirse hasta 15 metros de ancho. La cámara principal, de aire catedralicio, está sembrada de estrellas de mar y langostas; aunque en la penumbra no abundan los peces, a veces se ven bancos de agujones. Sobre la cabeza de los buzos, las paredes convergen al acercarse a la superficie hasta dejar una abertura de apenas metro y medio, que dibuja una cinta de luz muy en alto a lo largo del canal.
Por lo estrecho de esa abertura, a las partes profundas del canal entra muy poca luz, de ahí el nombre de “Spooky”. Esa penumbra crea además un hábitat insólitamente somero para corales que suelen encontrarse mucho más hondo. Al salir de la cámara principal hacia zonas de más luz y mejor visibilidad, reaparece la vida caribeña típica de Roatán: peces loro, peces ángel y meros. La boca del canal devuelve al arrecife o, para los más experimentados, a un pasadizo diminuto que desemboca de forma espectacular en la pared vertical a 60 metros.
